Entrada a la subterránea en Festival del día de muertos 2023 / Fotografía: Francisco Salazar
La presencia de la Muerte en la cultura material de los mexicanos es una constante desde tiempos inmemoriales.
El Día de Muertos es una de las conmemoraciones mexicanas mejor conocidas en México y en el mundo. Con identidad más que regional, se halla fuertemente arraigada en la cultura mexicana. Desde principios del siglo XVI, los cronistas españoles refieren los primeros complots de indígenas y conquistadores españoles que amenazaban la religiosidad cristiana con la reinstalación de los ídolos prehispánicos. Los esfuerzos por fijar a los indios reinados específicos de los santos del calendario hispánico y por retrotraer las fiestas al culto a los muertos, que nadie visiblemente sabía ni quería contar sus dioses entre los santos, confirieron a la celebración un renovado sincretismo. Ello, sumado al aniquilamiento de parte de la función de los muebles rituales domésticos, la supresión de la postración de los súbditos españoles delante de las reliquias de sus difuntos y las recomendaciones para sus funerales, terminó por institucionalizarlo como el Día de Fieles Difuntos en el ámbito novohispano especial.
En Guanajuato, últimamente, se ha llevado a cabo en la calle subterránea, dando un efecto místico al evento. La construcción de los túneles se comenzó a finales del siglo XIX por orden del entonces gobernador Don Manuel Doblado. Este espacio nació en la mente de quienes buscaban herramientas para facilitar el movimiento entre un punto y otro, además de la extracción de recursos minerales. Fue bajo el mandato del gobernador Manuel Doblado que comenzó a cristalizarse la idea de dotar al segundo cuadro citadino de arterias viales subterráneas para así hacer más eficiente el manejo de los insumos y mercancías que se movían en aquel lugar.
Los túneles de Guanajuato fueron trazados por ingenieros alemanes y terminados por los trabajadores contratados al servicio de una empresa en 1904..A partir de su edificación, el subsuelo guanajuatense funcionó como un auténtico sistema de suministro de mercancías, fortalecido por los estrechos tumbeos, que contribuyó al manejo de productos como carbón, leña, refacciones, sacos con mineral y alimentos, sobre todo hacia 1910, fecha en la que la población llegaba a los 60 mil habitantes.
El festejo alusivo al Día de Muertos en los túneles de Guanajuato se ha constituido en un fenómeno espectacular en el contexto cultural de la ciudad. El montaje primero y la celebración después se llevan a cabo con la intervención de varios actores, tanto autoridades municipales e instituciones como estudiosos y apasionados del fenómeno. Aquella ha despertado un entusiasmo turístico no solo local, sino también regional, nacional e internacional, convirtiéndose en el evento más importante del año en el municipio. En el marco de una ciudad turística, es potencialmente una valiosa fuente de ingresos en el contexto de un gobierno que la ha convertido en un actor imprescindible en su economía. Bajo la directriz de dicho gobierno, con el concurso de instituciones municipales como la Dirección de Educación, la Subdirección de Cultura y el Instituto Municipal de Cultura, Conjunto Monumental de los Túneles de Guanajuato, Alhóndiga de Granaditas, Dirección de Turismo y otras direcciones.
En lo que atañe a los artistas, la celebración responde, de acuerdo a las afirmaciones de ellos mismos, a una expresión de respeto y gratitud hacia aquellos que se les adelantaron en el tránsito hacia el mundo de los muertos. También se consideran guardianes del ritual y, por tanto, de la memoria de los que les precedieron. La participación del Coro Escénico de la Universidad de Guanajuato es cultural: el propósito es acercar ambas manifestaciones expresivas, la música y la escénica, a una política que guíe la infraestructura cultural para impulsar el desarrollo del turismo como estrategia alternativa para fomentar el crecimiento económico. De igual forma, se busca ofrecer al turista interesado en conocer una propuesta diferente, original, cultural, simbólicamente sugestiva, poco explotada; o por lo menos menos explotada, que por añadidura lo incite al descenso subterráneo. Los motivos de interés del visitante se basan en su necesidad de satisfacer dos aspectos: uno emocional y otro cultural, íntimamente ligados, cada uno al turista de emociones y al turista de hechos.

Festival de Día de Muertos en Guanajuato / Foto: Paisajes mexicanos Facebook

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